Ya se han cumplido las dos primeras fechas del mundial Sudáfrica 2010 y la fiesta apenas comienza, juegos muy parejos y pocos goles han sido la constante en los siete juegos que se ha celebrado hasta el momento.
Pero más allá de un análisis sobre resultados o actuaciones y como se proyectan los favoritos lo impresionante en las calles caraqueñas ha sido la invasión de mercancía referente a la máxima cita futbolística. Me imagino que en todo el globo, el mundial sirve de excusa para vender cualquier cosa.
Sin título
autor James_Neo
sábado, 12 de junio de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
Los mejores goles en un mundial...
Para empezar esta nueva entrada, quiero aclarar, al título le falta que yo he visto. Con esa consideración me preparo a mostrar algunos de los goles que yo considero los mejores de un mundial.
El que más recuerdo es el que le marcó Dennis Berkamp a Argentina en los cuartos de final de Francia 98. El juego estaba empatado a uno y en el minuto 80, después de un largo pase de Frank de Boer, el número "8" tulipán definió como los dioses, sin más introducción la imagen:
En ese mismo mundial, y en la ronda anterior, Argentina e Inglaterra disputaron un intenso partido que se definió en penales a favor de los primeros. El gol al que hago referencia es la jugada de laboratorio que se inventó Pasarrella como DT de la albiceleste, ahora lo bueno:
Con ayuda de la página www.codigovenezuela.com recordé el gol del saudí Saeed Owairan, una espectacular carrera de más de 30 mts dejando belgas regados, además de ser uno de los pocos momentos brillantes del mundial del 94, disfruten:
Un gol que siempre me ha impresionado ha sido el que le clavó Jared Borgetti de cabeza, y espalda, a Italia. La imagen que asocio a ese espectacular gol, por una parte, es el de la película el exorcista I y como dejó congelado a Buffon, vean:
Los anteriores son los que mi memoria plasmó, sin embargo, dejo estas dos listas para que vean dos Top 10, el primero de la página Código Venezuela y el otro de la BBC en video...
www.codigovenezuela.com
El que más recuerdo es el que le marcó Dennis Berkamp a Argentina en los cuartos de final de Francia 98. El juego estaba empatado a uno y en el minuto 80, después de un largo pase de Frank de Boer, el número "8" tulipán definió como los dioses, sin más introducción la imagen:
En ese mismo mundial, y en la ronda anterior, Argentina e Inglaterra disputaron un intenso partido que se definió en penales a favor de los primeros. El gol al que hago referencia es la jugada de laboratorio que se inventó Pasarrella como DT de la albiceleste, ahora lo bueno:
Con ayuda de la página www.codigovenezuela.com recordé el gol del saudí Saeed Owairan, una espectacular carrera de más de 30 mts dejando belgas regados, además de ser uno de los pocos momentos brillantes del mundial del 94, disfruten:
Un gol que siempre me ha impresionado ha sido el que le clavó Jared Borgetti de cabeza, y espalda, a Italia. La imagen que asocio a ese espectacular gol, por una parte, es el de la película el exorcista I y como dejó congelado a Buffon, vean:
Los anteriores son los que mi memoria plasmó, sin embargo, dejo estas dos listas para que vean dos Top 10, el primero de la página Código Venezuela y el otro de la BBC en video...
www.codigovenezuela.com
¿Podrá Europa ganar en Sudáfrica?
Cuando faltan horas para el inicio del mundial, la ansiedad por disfrutar de la máxima fiesta futbolística del planeta aumenta y es alimentada por miles de analistas o especialistas que lanzan sus "predicciones" sobre las figuras, fracasos, revelaciones y, por su puesto, quien levantará la copa el 11.07.
En medio de ese vendaval de conjeturas o especulaciones los tradicionales favoritos asoman como grandes protagonistas de Sudáfrica 2010. Brasil, Italia, Alemania, Inglaterra y Argentina en primera fila —por historia y plantilla—; en un segundo reglón España, Holanda y Uruguay.
Sin embargo, por los últimos resultados en competencias de importancia y calidad de sus integrantes la gran favorita es España. La selección ibérica después de derrotar a Alemania 2-0 en la final de la pasada Eurocopa pareciera que logró acceder al siguiente nivel, codearse con los grandes de su continente.
Torres, Fabregas, Villa, Xavi, Iniesta, Casillas, Puyol, Xavi Alonso y compañía no tienen comparación con ninguna otra selección —ni en bloque, ni individualmente—. Los resultados los confirman 37 partidos jugados y una sola derrota, una campaña admirable que abarca Eurocopa, clasificación, Copa Confederaciones (única derrota) y partidos amistosos.
Pero, tanto España como el resto de la delegación europea, 12 equipos en total, tendrán que luchar contra la HISTORIA de los mundiales. ¿Por qué escribirla en mayúsculas? Sencillo, ningún seleccionado europeo ha sido capaz de ganar fuera de su continente y sólo una selección extranjera a la región de la sede ha levantado la copa, Brasil en Suecia 58 y Corea-Japón 2002 ha sido la rareza.
En efecto de los 18 mundiales disputados hasta la fecha, siete han sido en América y uno en Asia, y en ninguno de ellos un equipo de Europa ha podido ganar, inclusive dos de esos enfrentamientos han sido entre equipos Suramericanos Uruguay-Argentina en la primera edición y Uruguay-Brasil en la cuarta cita. ¿Veremos otro duelo entre equipos suramericanos o con algún actor de reparto como Costa de Marfil?
En México 70, Argentina 78 y Corea-Japón 2002 entre los cuatro primeros hubo dos representantes europeos: Italia, Holanda y Alemania como subcampeones respectivamente. En el 70 y el 2002 los terceros lugares fueron para Alemania y Turquía en ese orden, por su parte, en el 78 Italia logró el cuarto lugar.
Mejor panorama tuvieron los mundiales de México 86 y Estados Unidos 94 donde el subcampeón, tercero y cuarto lugar fueron para países del viejo continente. En la tierra del tequila y las rancheras Alemania, Francia y Bélgica fueron los que completaron el podio. En el 94, los escuderos del campeón fueron Italia, Bulgaria y Suecia.
El primer mundial africano no ofrece un panorama histórico alentador para el gran favorito, España, ni para los tradicionales competidores de esta máxima cita del fútbol, pareciera que el destino tiene seleccionado de antemano un ganador que no será europeo, pero siempre hay una primera vez para que algo nuevo ocurra.
Las interrogantes, la historia, las predicciones darán paso, en menos de 16 horas, al enfrentamiento de once contra once y tardaremos 64 juegos en confirmar o negar todo lo dicho hasta ahora.
En medio de ese vendaval de conjeturas o especulaciones los tradicionales favoritos asoman como grandes protagonistas de Sudáfrica 2010. Brasil, Italia, Alemania, Inglaterra y Argentina en primera fila —por historia y plantilla—; en un segundo reglón España, Holanda y Uruguay.
Sin embargo, por los últimos resultados en competencias de importancia y calidad de sus integrantes la gran favorita es España. La selección ibérica después de derrotar a Alemania 2-0 en la final de la pasada Eurocopa pareciera que logró acceder al siguiente nivel, codearse con los grandes de su continente.
Torres, Fabregas, Villa, Xavi, Iniesta, Casillas, Puyol, Xavi Alonso y compañía no tienen comparación con ninguna otra selección —ni en bloque, ni individualmente—. Los resultados los confirman 37 partidos jugados y una sola derrota, una campaña admirable que abarca Eurocopa, clasificación, Copa Confederaciones (única derrota) y partidos amistosos.
Pero, tanto España como el resto de la delegación europea, 12 equipos en total, tendrán que luchar contra la HISTORIA de los mundiales. ¿Por qué escribirla en mayúsculas? Sencillo, ningún seleccionado europeo ha sido capaz de ganar fuera de su continente y sólo una selección extranjera a la región de la sede ha levantado la copa, Brasil en Suecia 58 y Corea-Japón 2002 ha sido la rareza.
En efecto de los 18 mundiales disputados hasta la fecha, siete han sido en América y uno en Asia, y en ninguno de ellos un equipo de Europa ha podido ganar, inclusive dos de esos enfrentamientos han sido entre equipos Suramericanos Uruguay-Argentina en la primera edición y Uruguay-Brasil en la cuarta cita. ¿Veremos otro duelo entre equipos suramericanos o con algún actor de reparto como Costa de Marfil?
En México 70, Argentina 78 y Corea-Japón 2002 entre los cuatro primeros hubo dos representantes europeos: Italia, Holanda y Alemania como subcampeones respectivamente. En el 70 y el 2002 los terceros lugares fueron para Alemania y Turquía en ese orden, por su parte, en el 78 Italia logró el cuarto lugar.
Mejor panorama tuvieron los mundiales de México 86 y Estados Unidos 94 donde el subcampeón, tercero y cuarto lugar fueron para países del viejo continente. En la tierra del tequila y las rancheras Alemania, Francia y Bélgica fueron los que completaron el podio. En el 94, los escuderos del campeón fueron Italia, Bulgaria y Suecia.
El primer mundial africano no ofrece un panorama histórico alentador para el gran favorito, España, ni para los tradicionales competidores de esta máxima cita del fútbol, pareciera que el destino tiene seleccionado de antemano un ganador que no será europeo, pero siempre hay una primera vez para que algo nuevo ocurra.
Las interrogantes, la historia, las predicciones darán paso, en menos de 16 horas, al enfrentamiento de once contra once y tardaremos 64 juegos en confirmar o negar todo lo dicho hasta ahora.
jueves, 27 de mayo de 2010
Para Ballack no hubo redención
¿Cuántas oportunidades ofrece la vida para redimirse? Para algunos nunca llega. Para otros, el destino le ofrece otras oportunidades. Muchas o pocas, pero ocurren. Dentro de ese grupo de privilegiados, o condenados, según se mire, están aquellos, que teniendo otra oportunidad, y por distintas razones, no logran coronar esa segunda oportunidad.
Un fallo propio o ajeno, la grandeza del adversario o simplemente la suerte determinan que otra vez la gloria sea esquiva, distante, de otro.
Una fuente infinita de ejemplos de esta situación se encuentra en la esfera deportiva, y con mayor dramatismo dentro del contexto de un mundial de fútbol. Cada cuatro años, lo mejor de balompié internacional, se da cita para dirimir quién es el mejor.
Franz Beckenbauer -tanto jugador, como técnico- sufrió la derrota en una final. Sin embargo, la ruleta futbolística le dio la oportunidad de la revancha y obtuvo la redención.
Como jugador debutó en la Inglaterra 66 y llegó a la final, contra el anfitrión. En ese partido el triunfo fue para el lado inglés. Beckenbauer vio la Jules Rimet irse de sus manos. En el mundial siguiente, celebrado en México, el capitán de la selección alemana no logró conducir a su equipo al último juego, se conformó con el tercer lugar.
En el 74, la sede le correspondió a su país natal y El Káiser tuvo la oportunidad de sentir lo que era ganar y ser campeón del mundo. La espera terminó después de 12 años de aquella final en Wembley Beckenbauer levantó la copa.
Ya como entrenador en México 86 El Káiser vivió otra final y su adversario era la Argentina de Maradona. La derrota acompañó a la Mannschaft y otra vez Beckenbauer fue testigo de la gloria de otro.
Cuatro años después, en Italia y contra el mismo rival, la historia tuvo un final distinto. La gloria bañaba, por segunda vez, al alemán y como técnico en esta oportunidad.
El otro lado de la moneda
Un compatriota de El Káiser no tendrá la oportunidad de encontrar, o buscar, la redención. Michael Ballack, con unas grandes derrotas en la espalda, se perderá por lesión el mundial 2010.
En Corea-Japón 2002 no pudo contra Ronaldo y Rivaldo, peor aún, vio el juego desde las gradas por pagar una suspensión por acumulación de tarjetas. Fue segundo de la verdeamarela.
La siguiente oportunidad la disputó en su patio, frente a los suyos. Pero en menos de 15 minutos con un soberbio juego ofensivo por parte de Italia quedó relegado al tercer lugar, esta vez llegó por detrás de los campeones azurrí y Francia.
Sudáfrica 2010, su tercera y última oportunidad, una lesión lo sacó de participar. El jugador de El Chelsea no podrá guiar a la selección germana en otro intento de obtener la gloria, una situación que lleva 20 años sin ocurrir.
El número 13 de la Mannschaft verá a los suyos luchar desde afuera, será un espectador de la marcha germana. La selección no contará con su insignia, ni con la inspiración de alguien que sabía que este era el último tren a la gloria.
La derrota la sentirá como suya, pero la victoria , eso no se sabe. Lo que queda claro es que no hubo redención.
Nota del Editor:
Con este post inicio una serie sobre el mundial, entiendo que algunas no les guste la decisión, pero, es parte de la fiebre.
Por otra parte, otro ejemplo pudo haber sido Diego Armando Maradona, aunque en un sentido no lineal: derrota, victoria, derrota y fracaso, sin embargo, preferí la de Ballack
Un fallo propio o ajeno, la grandeza del adversario o simplemente la suerte determinan que otra vez la gloria sea esquiva, distante, de otro.
Una fuente infinita de ejemplos de esta situación se encuentra en la esfera deportiva, y con mayor dramatismo dentro del contexto de un mundial de fútbol. Cada cuatro años, lo mejor de balompié internacional, se da cita para dirimir quién es el mejor.
Franz Beckenbauer -tanto jugador, como técnico- sufrió la derrota en una final. Sin embargo, la ruleta futbolística le dio la oportunidad de la revancha y obtuvo la redención.
Como jugador debutó en la Inglaterra 66 y llegó a la final, contra el anfitrión. En ese partido el triunfo fue para el lado inglés. Beckenbauer vio la Jules Rimet irse de sus manos. En el mundial siguiente, celebrado en México, el capitán de la selección alemana no logró conducir a su equipo al último juego, se conformó con el tercer lugar.
En el 74, la sede le correspondió a su país natal y El Káiser tuvo la oportunidad de sentir lo que era ganar y ser campeón del mundo. La espera terminó después de 12 años de aquella final en Wembley Beckenbauer levantó la copa.
Ya como entrenador en México 86 El Káiser vivió otra final y su adversario era la Argentina de Maradona. La derrota acompañó a la Mannschaft y otra vez Beckenbauer fue testigo de la gloria de otro.
Cuatro años después, en Italia y contra el mismo rival, la historia tuvo un final distinto. La gloria bañaba, por segunda vez, al alemán y como técnico en esta oportunidad.
El otro lado de la moneda
Un compatriota de El Káiser no tendrá la oportunidad de encontrar, o buscar, la redención. Michael Ballack, con unas grandes derrotas en la espalda, se perderá por lesión el mundial 2010.
En Corea-Japón 2002 no pudo contra Ronaldo y Rivaldo, peor aún, vio el juego desde las gradas por pagar una suspensión por acumulación de tarjetas. Fue segundo de la verdeamarela.
La siguiente oportunidad la disputó en su patio, frente a los suyos. Pero en menos de 15 minutos con un soberbio juego ofensivo por parte de Italia quedó relegado al tercer lugar, esta vez llegó por detrás de los campeones azurrí y Francia.
Sudáfrica 2010, su tercera y última oportunidad, una lesión lo sacó de participar. El jugador de El Chelsea no podrá guiar a la selección germana en otro intento de obtener la gloria, una situación que lleva 20 años sin ocurrir.
El número 13 de la Mannschaft verá a los suyos luchar desde afuera, será un espectador de la marcha germana. La selección no contará con su insignia, ni con la inspiración de alguien que sabía que este era el último tren a la gloria.
La derrota la sentirá como suya, pero la victoria , eso no se sabe. Lo que queda claro es que no hubo redención.
Nota del Editor:
Con este post inicio una serie sobre el mundial, entiendo que algunas no les guste la decisión, pero, es parte de la fiebre.
Por otra parte, otro ejemplo pudo haber sido Diego Armando Maradona, aunque en un sentido no lineal: derrota, victoria, derrota y fracaso, sin embargo, preferí la de Ballack
viernes, 14 de mayo de 2010
"Creo que esta noche Dios se ha disfrazado de Michael Jordan"
Con esas palabras se refirió Larry Bird a la actuación épica que regaló MJ a los aficiondos del baloncesto el 20.04.86 en el mítico Boston Garden. Esa noche Jordan anotó 63 puntos, sin embargo, el equipo verde venció a los Toros de Chicago 135 a 131 en doble tiempo extra y posteriormente se llevó la serie.
Pero ese día nació una leyenda. La palabra clave de esa jornada, desde mi óptica, es: épica. Una actuación que marcó la carrera del jugador de segundo año y daría al mundo una referencia de lo que vendría. Eso no lo hizo LeBron James en el sexto juego de la semifinal de conferencia frente a Boston. Después de esa introducción breve, remito mi pensamiento —mejor dicho deseo— para el partido de la serie que favorecía a Boston, 3 a 2.
La experiencia de los Celtas contra el hambre de gloria de la Caballeros ¿quién ganará? ¿Podrá LeBron vestirse de héroe y conducir a Cleveland a la siguiente instancia? ¿O Boston se dará el gusto de callar a sus detractores? Espero que el 23 de los Caballeros regale un épico sexto juego y estire la serie al juego definitivo.
Sin embargo esa actuación épica, como la de Jordan hace 20 años, no se dio. LeBron James regaló un buen juego, logró 27 PTS/19 Reb/10 AST y agregó nueve pérdidas de balón, pero, como apuntó Carlos Morales, comentarista de Espn para América Latina, la derrota de los Cavs era algo que se podía esperar —palabras más, palabras menos—. Era cierta, esa observación. Nunca se vio a LeBron y compañía con la capacidad de ganar el sexto juego.
En los momentos previos al juego, esperaba una actuación demoledora, como la del MJ o durante el transcurso del juego, algo parecido al milagro de Reggie Miller frente a los Knicks (posible destino del LeBron). Sin embargo, no hubo algo parecido a tal cosa, el excelente jugador de Cleveland parecía estar en otro lado, pensando en otra cosa. Era alguien distinto, un fantasma sin chispa, sin ganas.
Lo peor ocurrió en ese último minuto. El DT de los Caballeros pidiendo marcación a presión y sus jugadores parados, tal vez, a la espera del sonido de la chicharra para abandonar la duela y dar por terminada la temporada.
LeBron perdió la sonrisa, la confianza, su andar era distinto al que nos tiene acostumbrado. Era un tipo distinto, como si supiera algo que el resto del mundo no supiera y que lo sacó de concentración.
Será, otra vez, la espera de la siguiente oportunidad, la próxima temporada. Ahora las preguntas son muchas y solo el tiempo dará la respuesta. Lo ocurrido en la serie entre Boston y Cleveland, no le quitará el brillo a lo logrado por James hasta ahora, pero seguirá siendo un rey sin corona.
Pero ese día nació una leyenda. La palabra clave de esa jornada, desde mi óptica, es: épica. Una actuación que marcó la carrera del jugador de segundo año y daría al mundo una referencia de lo que vendría. Eso no lo hizo LeBron James en el sexto juego de la semifinal de conferencia frente a Boston. Después de esa introducción breve, remito mi pensamiento —mejor dicho deseo— para el partido de la serie que favorecía a Boston, 3 a 2.
La experiencia de los Celtas contra el hambre de gloria de la Caballeros ¿quién ganará? ¿Podrá LeBron vestirse de héroe y conducir a Cleveland a la siguiente instancia? ¿O Boston se dará el gusto de callar a sus detractores? Espero que el 23 de los Caballeros regale un épico sexto juego y estire la serie al juego definitivo.
Sin embargo esa actuación épica, como la de Jordan hace 20 años, no se dio. LeBron James regaló un buen juego, logró 27 PTS/19 Reb/10 AST y agregó nueve pérdidas de balón, pero, como apuntó Carlos Morales, comentarista de Espn para América Latina, la derrota de los Cavs era algo que se podía esperar —palabras más, palabras menos—. Era cierta, esa observación. Nunca se vio a LeBron y compañía con la capacidad de ganar el sexto juego.
En los momentos previos al juego, esperaba una actuación demoledora, como la del MJ o durante el transcurso del juego, algo parecido al milagro de Reggie Miller frente a los Knicks (posible destino del LeBron). Sin embargo, no hubo algo parecido a tal cosa, el excelente jugador de Cleveland parecía estar en otro lado, pensando en otra cosa. Era alguien distinto, un fantasma sin chispa, sin ganas.
Lo peor ocurrió en ese último minuto. El DT de los Caballeros pidiendo marcación a presión y sus jugadores parados, tal vez, a la espera del sonido de la chicharra para abandonar la duela y dar por terminada la temporada.
LeBron perdió la sonrisa, la confianza, su andar era distinto al que nos tiene acostumbrado. Era un tipo distinto, como si supiera algo que el resto del mundo no supiera y que lo sacó de concentración.
Será, otra vez, la espera de la siguiente oportunidad, la próxima temporada. Ahora las preguntas son muchas y solo el tiempo dará la respuesta. Lo ocurrido en la serie entre Boston y Cleveland, no le quitará el brillo a lo logrado por James hasta ahora, pero seguirá siendo un rey sin corona.
martes, 11 de mayo de 2010
Videoclip - Así es la vida
La vetusta canción, pero igual de actual, de Luis Enrique me llegó a la mente el domingo en la noche. En medio de pensamientos difusos, encontrados y contradictorios algunas estrofas de la composición del salsero borinquén se reproducían en mi cabeza.
El ejercicio fue de gran dificultad, tenía mucho tiempo sin escucharla, sin embargo, más allá de haber reprobado el parcial de memoria —una vez más— las notas y letras de Así es la vida gravitaron durante esa fresca noche en mi mente.
El martes, después de un día casi nulo, al final de la jornada busqué la canción y la frase que me quedó fue "Cada quien tiene una historia que hablar o callar" esa es la frase que resume el episodio de aquella noche.
Mi compañera descargando todo el peso que la agobia y yo pensando en un pana que no puede gritar lo que vive. En mi casa "cargando a cuestas la cruz que otros deben llevar" y yo pensando en la incapacidad de ayudarlos.
Comparto con aquellos que siguen esta bitácora la pieza de Luis Enrique, una invitación a vivir en medio de las luces y sombras.
El ejercicio fue de gran dificultad, tenía mucho tiempo sin escucharla, sin embargo, más allá de haber reprobado el parcial de memoria —una vez más— las notas y letras de Así es la vida gravitaron durante esa fresca noche en mi mente.
El martes, después de un día casi nulo, al final de la jornada busqué la canción y la frase que me quedó fue "Cada quien tiene una historia que hablar o callar" esa es la frase que resume el episodio de aquella noche.
Mi compañera descargando todo el peso que la agobia y yo pensando en un pana que no puede gritar lo que vive. En mi casa "cargando a cuestas la cruz que otros deben llevar" y yo pensando en la incapacidad de ayudarlos.
Comparto con aquellos que siguen esta bitácora la pieza de Luis Enrique, una invitación a vivir en medio de las luces y sombras.
martes, 4 de mayo de 2010
La reina del You Tube
La celebérrima Tigresa del Oriente ofrece los detalles del más reciente hit de You Tube, En tus tierra bailaré, producción conjunta con Wendy Sulca y Delfín hasta el fin. Con un mensaje de paz, los tres músicos, abogan por un nuevo amanecer en el medio oriente.
La artista peruana asegura ser "la reina del You Tube" y el millón 200 de visitas respaldan sus afirmaciones, aunque, según las cifras divulgadas en el video, la peruana se encuentra 200 visitas por debajo de su compatriota Wendy Sulca, la denominada "niña de oro".
El boom peruano afirmó sobre la intención del video "llevar un mensaje, a todo el mundo, para que haya unión entre todos los países del mundo y no haiga discriminación". Destacó que ha recibido felicitaciones de otros reconocidos artistas y resaltó a Calle 13.
A continuación la entrevista completa, busquen su pasa palos y bebidas. Esto no tiene pérdida.
La artista peruana asegura ser "la reina del You Tube" y el millón 200 de visitas respaldan sus afirmaciones, aunque, según las cifras divulgadas en el video, la peruana se encuentra 200 visitas por debajo de su compatriota Wendy Sulca, la denominada "niña de oro".
El boom peruano afirmó sobre la intención del video "llevar un mensaje, a todo el mundo, para que haya unión entre todos los países del mundo y no haiga discriminación". Destacó que ha recibido felicitaciones de otros reconocidos artistas y resaltó a Calle 13.
A continuación la entrevista completa, busquen su pasa palos y bebidas. Esto no tiene pérdida.
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