Sin título

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autor James_Neo

jueves, 16 de julio de 2009

Un aforismo...

Para la osa

En el aforismo 124 (CXXIV) del libro cuarto de la Gaya Ciencia, el autor, plantea la idea de la muerte de Dios. En ese pasaje, El Loco en plena plaza pública y armado con una lámpara encendida pregunta por el paradero de alguien: él estaba buscando a Dios. El escritor narra que la reacción de la gente fue de burla, un eco de risas.

El Loco encaró a su público, les clavó la mirada y preguntó ¿Sabes dónde está Dios? La respuesta es tajante: le hemos muerto, más adelante en el aforismo agrega ¡Dios ha muerto!¡Dios permanece muerto!¡Y nosotros le dimos muerte! Obviamente no hubo más risas. Este profeta continuó su interrogatorio: pero ¿cómo hemos podido hacerlo?¿Cómo pudimos vaciar el mar? y lo más importante ¡Cómo consolarnos asesinos entre los asesinos!

Entre ayer y hoy esa idea me ha dado vueltas por la cabeza, sintiendo ese peso por el hecho de hacer algo tan grande y terrible. No estoy hablando de una mera reflexión filosófica sobre la manera de Friedrich Nietzsche de pregonar la muerte de los absolutos, estoy hablando más bien del hecho de sentir que el cuchillo está manchado en sangre y gotea por la mano del sacrificio de algo tan grande ¿cómo se puede hacer? y de la forma tan salvaje con la que fue ejecutado.

Ayer, levanté el cuchillo y me di cuenta de lo que había hecho, muy tarde fue. Ya no hay vuelta atrás. Lo hermoso y bello cayó en desgracia, ese templo de 12 piedras se convirtió en un sepulcro de 12 cuchillos. Ahí deberá quedar eso para evitar más daño. Ahí quedará para evitar más lesiones, más llanto, más dolor.

Escribiendo esto me siento como el protagonista de El Túnel, claro, todo en sentido figurado, todo de manera metafórica, todo en forma de realidad virtual. Eso si, todo menos el dolor de lo que ocurrió ese día y el horrible rostro de esa lado que no conocías, desconocías y te mostró de una forma horrible las dos partes de la realidad.

La cara de la bestia se mostró y mordió duro, ahí donde sabía que la herida sería profunda y dolorosa. Y de la cual no habría recuperación posible.

No me quedará otra que seguir caminando y, por enésima vez, pedir perdón. Espero algún día eso pueda llegar. Te deseo lo mejor y más grande de la vida para ti y que este episodio tan desagradable pueda ser superado pronto.

Un fortísimo abrazo para ti... y que Dios te bendiga


jueves, 2 de julio de 2009

ironías, coincidencias y evocaciones

Para la Doc

Después de casi dos años de no vernos, por casualidad nos encontramos. Cada uno en su trabajo, ella con su estetoscopio, yo con un trípode. Un momento grato por ver a una persona super querida —como diría un colombian@— con la cual compartí alguna de las conversas más agradables que he tenido.

Recuerdo una con especial cariño en un conocido Caffé barquisimetano en la cual me dijo "la melancolía es el más perfecto de los sentiminetos" su argumento: es la mezcla casi perfecta de varias emociones. Esa noche por cierto nos deleitamos con una extraordinaria parrilla y, obviamente, unas birritas. Después cada quien, y por caminos diferentes, fue a casa.

Otra que también la guarda con celo mi memoria es una que sostuvimos en una ruta —equivalente a una camionetica caraqueña— en la que yo confesaba que el único vínculo constante con mi círculo de amigos de la tierra musical era ella. Le decía que me sentía ajeno a mi ciudad natal, extraño entre los míos. No recuerdo con exactitud su respuesta, pero sé que fue algo que me tranquilizó.

En una parrillada con mis colegas scalabrinianos, un gran pana de esa época —en tamaño y sentimiento— le preguntó ¿Epa, y uds qué? Ella con serenidad y sin perder el control del momento me devolvió la pregunta. El grupo de personas que estaban alrededor de la fogata carnivora respondieron, casi al unísono, UFFFFFFF, marico estás (colóquese el mejor adjetivo) y yo opté por bajarme una birra fondo blanco. Una excelente reacción para el momento. Después cada quien, y por caminos diferentes, fue a casa.

Hey, y cómo olvidar esos maravillosos zapatos rojos Nike que tenía puestos en esa rumba en su apartamento. Acompañados con un pantalón negro y sweter rojo —esa parte no la recuerdo bien— pero la imagen la he llevado conmigo bastante tiempo. Ese día la rumba terminó con un poco de estudiantes de medicina en el monumento del sol a las 6:00 a.m. y dos horas más tarde era el bautizo/primera comunión de mi hermano, al que asistí con muy pocas condiciones.

Esa vez que nos vimos en el último rincón del rock & roll guaro y nos tomamos unas birritas, ella se fue y yo la acompañé, después regresé a local y a las 4:00 am me tuvieron que escoltar hasta la casa, señora pea... pero eso no es el tema. Otra vez, cada quien, y por caminos diferentes, fue a casa.

Han sido muchas recuerdos gratos en estos casi 7 años de amistad. Tantos que pueden resultar aburridos y pueden ser mal interpretados.

Todo lo anterior fue escrito el 02.07.09, 7 meses después decido terminar aquello que dibuje con teclas aquel día. Esto será una rosa marchita que se lanza en el feretro de una amistad que por mi falta de detalles maté.

Una amistad de 7 años que se cerró con unas palabras tuyas que 7 meses despúes ya no recuerdo, una expresión facial que se mantiene, pero, no puedo describir. Únicamente me quedará evocar aquellos momentos compartidos, a la espera que el tiempo los borre de la memoria y te conviertas o nos convirtamos en esos nombres que algunas vez pasan por nuestra mente como un destello fantasmal.

Irónico es que cuando la distancia fue mayor hubo cercanía, se redujo y hubo lejanía
Coincidencia aquel encuentro en el Hospital Universitario, que siete años de amistad se resuman siete meses desdpués de aquél inesperado reencuentro.
Evocaciones: de lo que fue y no será

Para el cierre dejo este tango de Carlos Gardel:


viernes, 19 de junio de 2009

El show debe continuar...

El 14.12.06 se escuchó el penúltimo programa del Show de la Mañana más que un simple espacio radial mañanero, un programa de culto, algo mayor que dos personas hablando, algo sublime.

Se puede pensar que lo anterior es una pendejada, una frivolidad, a lo mejor lo es... Pero realmente no importa, el show —durante algún tiempo— fue la compañía fiel para alguien que no se sentía cómodo en ningún lugar. Una compañía ante los retos de cambiar de vida. El Show fue un amigo...

En su momento escribí:

Los ecos del show siempre se escucharán en la buena música: Led Zeppelin, AC/DC, Rolling Stones, Soda Estéreo, METALLICA, Jet, Zapato, Dermis, The Ramones, Los Chevy, Paranoias... y en todas las bandas que hagan buen Rock&Roll...
Los ecos del show siempre se escucharán en las cositas que veas por la calle, en todas las reuniones con pañitas y cositas para celebrar la vida y en los Ford Fistas que pasen o manejes....
Los ecos del show siempre se escucharán en los chistes malos, en las vacas asesinas, en las burlas inteligentes y sobre todo EN LAS COSAS BIEN HECHAS...
Los ecos del show siempre se escucharán en la irreverencia con la cual patees la vida, sin mirar atrás...
Los ecos del show siempre se escucharán en las cosas originales, cuando inventes y no copies...
Los ecos del show siempre se escucharán cuando marques la diferencia entre lo común y tú...
ESTOY INFINITAMENTE AGRADECIDO POR ESTOS SIETE (7) AÑOS DE COMPAÑÍA, EN LOS CUALES SIEMPRE HAN CREÍDO EN MI —A PESAR QUE NO ME CONOCEN—; ESPERO ALGÚN DÍA PODER AGRADECERLES, CUANDO ESTE EN MI TRABAJO Y HAGA EXCELENTES PRODUCTOS PARA LAS PERSONAS... TAL CUAL HICIERON USTEDES DURANTE TODO ESTE TIEMPO...
USTEDES SON LOS MEJORES...

Pendejadas existe una gran posibilidad, pero así lo sentía en ese momento... El Show debe continuar...

La canción del adiós...



La banda de PUNK más grande de la historia

Este trabajo fue realizado por David Fricke por los siete años de la desaparición física de Joey Ramone los cuales se cumplieron el 15.04.08. En caso de no haber escuchado nunca de él, lean el artículo...

A las 14.40 del 15 de abril, domingo de Pascuas, Joey Ramone, el espigado cantante y frontman de la más grande banda de punk del mundo, los Ramones, murió en el New York Presbyterian Hospital, luego de batallar durante seis años contra un cáncer linfático. A las 14.40 del 15 de abril, domingo de Pascuas, Joey Ramone, el espigado cantante y frontman de la más grande banda de punk del mundo, los Ramones, murió en el New York Presbyterian Hospital, luego de batallar durante seis años contra un cáncer linfático. Esa noche, durante un show de u2 en el Rose Garden de Portland, Oregon, Bono se tomó un momento para contarle a la audiencia hasta qué punto su propia vida y la de su banda habían sido transformadas por obra de Joey y los Ramones, gracias a esa voz y al gran corazón de rock & roll que latía en cada una de sus canciones. Bono comprobó rápidamente que no era el único que se sentía de esa manera.

Le dije a la gente: "Quiero hablarles de Joey Ramone" y el público respondió con una ovación recuerda Bono, asombrado. Después de contarle a la audiencia cómo los Ramones "nos hicieron formar u2", Bono cantó "Amazing Grace" y luego, acompañado sólo por The Edge en la guitarra, interpretó esa perla lastimera de Joey, "I Remember You", de Leave Home, el álbum que los Ramones grabaron en 1977.

La sorpresa dice Bono fue que el público se puso a cantar, y cantaron el tema completo. Entonces les conté que Joey había fallecido esa tarde. De repente, la ovación se detuvo en seco y el lugar quedó en silencio. Fue una experiencia muy fuerte.

Joey Ramone tenía apenas 49 años. Su enfermedad fue como una broma cruel hacia alguien que creyó, hasta el fin, que el rock & roll salva vidas. Un mes antes de su muerte, mientras estaba en tratamiento en el hospital, Joey llamó a Seymour Stein, presidente de Sire Records, el sello que sacó tantos discos de los Ramones, para decirle que le iba a mandar demos de una banda que le gustaba mucho. El productor Daniel Rey, que trabajó en varios de los últimos álbumes de los Ramones y que estaba grabando el primer disco solista de Joey, recuerda que el ánimo de Joey se mantuvo tozudamente alegre durante esas últimas semanas. "Hablaba de levantarse de la cama para ponerse en forma y salir de gira."

De hecho, Joey era un largirucho frágil, que estuvo propenso a las enfermedades y a las heridas a través de los veintidós años que duró la carrera de los Ramones. Pero en escena y en los discos, a lo largo de 2.263 shows y casi dos docenas de álbumes si contamos grabaciones de estudio, discos en vivo y recopilaciones, Joey irradió la convicción de un gladiador, una convicción desproporcionada con su físico y con el querible hipo de su voz. La imagen del Joey de mediados de los 70 sobre el escenario, parado allí firme entre la guitarra de Johnny, el bajo de Dee Dee y la batería de Tommy, es una de las imágenes que permanecerá en forma indeleble en la historia del rock. Joey, con su figura de mantis inclinada en dirección al rugido de la audiencia; sus piernas clavadas en una pose desafiante, sus manos aferrando el soporte del micrófono como si fuese una lanza, y su cara y anteojos ovales casi ocultos bajo una gruesa cortina de pelo negro. Cuando vi por primera vez a los Ramones, en abril de 1977, en un pequeño club del campus de la Universidad de Pennsylvania, en Filadelfia, pensé que Joey se veía como un rascacielos con campera de cuero; el espantapájaros del Empire State.

Pero Joey tenía el coraje de King Kong. "No pensábamos dejar que nada nos volteara", me dijo, dos décadas más tarde, en una entrevista de febrero de 1999, refiriéndose a la larga lucha de los Ramones contra la mala fortuna y la indiferencia del mainstream rockero. "Siempre nos tiraron con algo. Vieras los problemas, los obstáculos, la mierda que se interpuso en el camino de la banda. Siempre ha sido así, pero hay que seguir en la lucha."

The Ramones Johnny, Joey, Dee Dee, Tommy y miembros posteriores como Marky, Richie y c. j. nunca obtuvieron una justa retribución por haber inventado el punk rock. Joey recibió sólo un Disco de Oro en toda su vida, por la recopilación Ramonesmania, de 1988. Sólo dos álbumes Rocket to Russia, de 1977, y End of the Century, de 1980 (el último de ellos producido con maníaco entusiasmo por Phil Spector entraron al Top 50 del ranking de Billboard. Pero Danny Fields, que fue comanager de los Ramones junto a Linda Stein, de 1975 a 1980, dijo que el impacto que produjo la banda fue inmediato. "Sufríamos para poder llegar a Toronto, por ejemplo, y poder tocar en algún sótano del barrio de los depósitos, y cuando regresábamos más tarde a la ciudad descubríamos que se había formado más de media docena de grupos parecidos desde la última vez. Joey podía detectar la influencia Ramones hasta en los más sutiles detalles, como en el estribillo de "Hey! Wait!", del tema de Nirvana "Heart-Shaped Box", que hace acordar a la voz de Joey, cantando "Wait! Now!" en "I Just Wanna Have Something to Do", del álbum Road to Ruin, de 1978.

Para leer el artículo completo, visita:
http://www.taringa.net/posts/noticias/1166899/15-de-Abril_-7-a%C3%B1os-de-la-muerte-de-Joey-Ramone.html

El artículo fue realizado por David Fricke


Aquí le pongo un poco de esa dosis, tan necesaria para patear esta puta vida...



sábado, 9 de mayo de 2009

Una noche que quiero llorar

Hoy después de un aniversario más sin ella, y con muchos recuerdos desterrados de mi memoria, me encuentro sentado sintiendo cosquillas en todo el cuerpo por abrirme paso en una nueva etapa de mi vida. Queriendo correr a llorar a sus brazos para sentir el calor y la seguridad de alguien que muchas veces pasó por estos trances y siempre puso el pecho y siempre echó para adelante. Como alguien me dijo una vez: vivió y murió en su ley.

Los recuerdos que guardo de ella son tan vagos que siento que la estoy condenando a otra muerte, y la peor de todas: el de la memoria borrada. Creo que estoy recogiendo los frutos de muchos años de querer borrar el dolor y la amargura de aquello que no se entiende, no se comprende y no se acepta. O sólo es la forma de continuar caminando, aún con ese dolor en la espalda.

Miro atrás y veo como esos momentos en lo que me hubiese gustado que ella me acompañara han ocurrido con su gran ausencia. También, ese mirar al camino recorrido, veo la dedicación y entrega con la cual me cuidó. Recuerdo las tardes de dictado. Los juegos de medio día. Las odiosas salidas al mercado. Las arepas sin concha y mantequilla en las tardes. Las noches de televisión viendo lo que ella quería. Los almuerzos en el comedor. Las sesiones de costura. Son tesoros que guardo tan profundo que llego a sentir que los he ocultado tan bien que ni el tiempo los podrá robar.

Pero recordarla a ella es sentir que la abandoné, ahí cuando más me necesitaba, pero cómo se supone que iba actuar ante aquello que era inmenso, misterioso y, sobre todo, definitivo. Me asusté pero eso también significó no sentarme a su lado a llorar…

Una noche de horror… Una noche de muerte que hoy quiero olvidar y no voy a cantar … Una noche que hoy quiero llorar…

Llorar para sentir tu compañía, llorar para limpiar las heridas de aquel error, llorar para que vengas y me consueles, llorar para sentir tus labios en mi frente, llorar para verte por una vez más, llorar para volver a ser niño y dormir a tu lado en cualquier noche fría. Son deseos que no se cumplirán, pero era necesario escribirlo, aún cuando son lágrimas que correrán por mis mejillas sin tu mano para limpiarlas y sin tus palabras para consolarme.

Un homenaje póstumo y tardío pero sentido y sincero, buscando que mis pensamientos viajen en el tiempo y se posen en tus oídos para decirte que te amo… a la espera de poder vernos en una casita de bahareque en medio del campo, con vacas, sin deudas y poder seguir aprendiendo de ti.

Gracias abuelita Paula

martes, 31 de marzo de 2009

Carta de despedida del SJR

En el transcurso de la vida se van superando etapas y en ese proceso se requieren explorar otros horizontes, llenos de retos y nuevas experiencias. Un conjunto de exigencias novedosas que apuntan a la superación personal y al crecimiento interior.

La vida me presentó a mediados del mes de febrero la oportunidad de seguir acumulado haberes por otros senderos, una prueba para colocar mis conocimientos, vivencias y aprendizajes al servicio de otros, en situaciones distintas y ante otras dificultades.

El Servicio Jesuita a Refugiados significó y significará el espacio en el cual los fríos conocimientos adquiridos durante mi formación académica fueron puestos al funcionamiento de la construcción de un mundo más humano, un mundo más justo y fraterno.

Fue para mí un honor haber trabajado con sujetos comprometidos y dispuesto, aún ante los retos más exigentes y duros, a llevar un mensaje de esperanza, una esperanza que se fortalece ante las dificultades y renace al extender la mano en señal de amistad.

Muchas veces con mil derrotas y una victoria fui testigo de esfuerzos inmensos delante de la inmensidad por cambiar situaciones llenas de dolor, amargura y rabia ante una indolente indiferencia de muchos, más bien demasiados, pero con cada nuevo amanecer la posibilidad de torcer el destino se renovaba.

Ante la soledad el acompañamiento, ante la humillación el servicio y ante la injusticia la defensa. Creo que eso es el mayor aprendizaje que me llevo de mis compañeros que son los que hacen del SJR una experiencia inigualable.

Mañana habrá personas e historias a la espera de recibir una señal, una señal que les dé la oportunidad de continuar para superar el dolor y las heridas sanar. Y, mañana ustedes saldrán, como todos los días, a ser instrumentos de esa señal.

El adiós se verá recompensado con la llegada de nuevas ideas, más ímpetu y nuevos compromisos. Necesarios, por demás, ante una realidad que se rearma y se transforma.

Gracias amigos por la compresión, la paciencia y la apuesta.

lunes, 23 de marzo de 2009

El precio de la venganza

El domingo 22.03.09 vi la película Sentenciado a morir protagonizada por Kevin Bacon, en el papel de Nick Hume, un tipo con la familia perfecta y con un excelente trabajo. Hume es testigo como un grupo de desadaptados asesina a su hijo mayor, con lo cual se inicia una desenfrenada carrera que lo llevará hasta el infierno. Para ver una opinión sobre de la Death Sentence, título original, puedes visitar guaridadelbigfoot.blogspot.com o visitar el sitio www.imdb.com y tendrás más detalles sobre la producción cinematográfica.

En ese camino al abismo más profundo el protagonista se lleva aquello que quería defender, expone a un riesgo mayor su tesoro más preciado y del cual no lo puede proteger, y se va degenerando hasta transformarse en una bestia igual o peor que los bastardos que quería matar. Al dejarse llevar por el odio que le inflaba sus venas terminó matando a su familia, llegó a ese punto de no retorno en el cual lo que queda es dejarse triturar por el monstro que se lleva adentro.

Muchas veces la realidad te impone condiciones no negociadas con las cuales tienes que lidiar y reaccionas de maneras sorprendentes. De hecho, después del asesinato de su hijo un compañero de trabajo de Hume le dice; palabra más, palabra menos: Yo me hubiese quebrado. Hume responde tienes que vivirlo, te sorprenderías la forma en la que llegas ha reaccionar. Un hombre tranquilo y centrado en su familia se conivierte en el brazo ejecutor del armagedón, un caos que se sale de su control y lo embiste. La vida es una ecuación desbalanceada y al intentar equilibrarla se tiene que estar dispuesto a pagar el precio. Ese precio siempre será muy alto.

¿Cómo será sentir la impotencia de no poder hacer nada? ¿Será frustración lo sentido? ¿Odio acaso? ¿O una melancólica rabia? Al parecer la última que se expresa de múltiples maneras y dependerá del grado de dolor que se sienta.

Hume termina convertido en uno de ellos. Termina alienado y sin ser mejor que los otros, se vuelve un animal sediento de venganza, en este caso sangre, y sólo le queda recordar aquello que quiso cuidar. El precio de la venganza lo llevó a destruir su tesoro y destruirse. El antagonista, en la escena final, le dice: mira en lo que te he transformado.

La realidad impone condiciones, no siempre favorables, y debes ser capaz de manejarlas para tu bien propio y el de los tuyos. Al final sentado y con las daga de la muerte a la espera de llevárselo el héroe de esta tragedia hubiese preferido tomar un camino distinto, hubiese preferido no pagar el precio final de su compra, ¿será que irremediablemente ese será el camino a tomar y el resultado será perpetuar un círculo? ¿O, por el contrario, se podrá detener la rueda y darle otro sentido?

¿Qué crees tú? Para esta pregunta no existen respuestas, en el aquí y el ahora... sólo el tiempo, la vida y la muerte te podrá dar una respuesta sin derecho réplica; lo hecho, hecho está. Y por eso hay que hacerlo bien...

Al final la venganza sólo trae más dolor.